> Preguntémonos
frente a un texto elegido que admiremos: Cuándo sucedió
esto. Quién lo cuenta. Cuántos planos temporales
distingo.
Usemos esa estructura temporal para contar otra historia,
con otros personajes.
> Escribamos: Recuerdo
que y a continuación una serie de evocaciones
o una única evocación. Luego relatemos el efecto
que el suceso ahí recordado, o la persona evocada,
causó en algún acontecimiento más cercano
a nuestro “presente”.
El enlace de estos dos momentos de nuestra vida no debería
atentar contra la claridad del espacio temporal en que transcurre
cada uno de ellos. La palabra Recuerdo, nos instala
como narradores en el presente, y desde este plano relataremos
los otros dos sucesos del pasado.
.
|