"Como narrador siempre
he creído y me he preocupado por tener bien armado
el esqueleto, el plan de ruta, el mapa narrativo que, por
lo general, me toma unos dos o tres años trazar en
su totalidad. Yo trato de retrasar el acto de la escritura
el mayor tiempo posible, ir aumentando la presión poco
a poco, hasta que un buen día arranco y ya lo sé
todo o, al menos, siento que así es: escribir conociendo
todo lo que les sucederá a tus personajes es entonces
algo muy parecido a leer. Y, teniendo perfectamente claro
el argumento, puedes darte el lujo de preocuparte sólo
por el lenguaje y el estilo. Ese lenguaje y ese estilo que
para mí ya está contenido y comprimido, esperando
estallar a lo largo y ancho de cientos de páginas,
en las últimas líneas del libro. Las primeras
que escribo. El resto del trabajo consiste, apenas, en alcanzarlo
tantos años y capítulos después."
(Extracto de una entrevista a John Irving realizada por Rodrigo
Fresán)
|