> Analizar en las
descripciones de un texto nuestro todos los datos que hemos
brindado al lector acerca de personajes, escenarios, etc.
Hacer una lista de datos para cada uno de ellos. Observar
con especial cuidado aquellos datos revelados dentro de la
acción, o que se desprenden del pensar del personaje.
Ponerlos en listas separadas.
Al leer las listas tratar de construir con esos datos y lo
más objetivamente que podamos a los personajes. Modificar,
agregar, o eliminar los datos que no estén directamente
relacionados con la historia que hemos contado. Reescribir
la historia introduciendo los datos que quedaron en las listas,
buscándoles un sitio clave de acuerdo con su importancia
y necesidad.
> Analizar de la misma forma los cuentos o relatos
de aquellos autores que más nos atraigan. Estudiar
cómo fueron presentados y descriptos los personajes,
escenarios, climas.
También podemos realizarlo tomando un fragmento de
novela.
> Escoger a dos o tres personas que conozcamos
bien y tratemos de presentarlos con diez elementos descriptivos.
Ir eliminando los elementos que consideremos poco sustanciales
hasta llegar a un par de epítetos que los definan.
Demos a leer este par de elementos a alguien que también
conozca a esas personas.
Nos daremos cuenta al hacer este ejercicio de que hay ciertos
elementos claves, insustituibles para cada uno, y otros que
podemos dejar librados a la imaginación.
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