Fundación Avon
 
Taller Virtual de Iniciación a la Narrativa
Clase 1 - Para tener en cuenta
"...En mi caso particular, el conjunto de procedimientos que suelo emplear en mis cuentos convoca una serie de intuiciones que —en confrontación con las sensaciones recibidas durante la escritura de una novela— podría formularse del siguiente modo:
Escribir un cuento es como viajar. Empezar una novela, como mudarse de casa. En el cuento, uno se marcha ligero de equipaje para regresar más o menos pronto, exhausto pero satisfecho. En la novela uno va y viene, cargándose de objetos: una vez completado el traslado, se ha de permanecer en la nueva vivienda durante largo tiempo.
El cuentista es un sprinter. El novelista, un corredor de fondo. Es decir, intensidad y técnica minuciosa (un mal movimiento nos haría llegar tarde a la meta) frente a largo aliento y perseverancia (no morir de brillantez por el camino).
Algunas novelas son como un insistente manoseo que no llegase al clímax. Los buenos cuentos se parecen al orgasmo. La narrativa breve es el punto G de la literatura.
Decía Bioy Casares que un cuento es nítido y limitado como un objeto. Una novela sería, entonces, difusa y amplia como todo un paisaje.
La novela es la luz del día (o de la luna llena). El cuento breve es sólo un golpe de linterna, una fugaz cerilla en nuestro dormitorio a oscuras.
Escribir una novela es como pilotar un avión, con su envergadura imponente, su poderosa estructura y su complejo instrumental. Escribir un cuento, en cambio, es como tirarse en paracaídas: la sensación de velocidad es mayor, el vértigo nos acecha y, hasta tocar tierra, uno nunca está seguro de si el maldito mecanismo ha funcionado.
(Narrar, en cualquier caso, es el arte de volar.)"

 
El delicioso texto citado pertenece a Andrés Neuman escritor argentino radicado desde hace muchos años en España, autor prolífico del que se puede conseguir más información en su página web http://www.andresneuman.com. Está extractado del prólogo a El último minuto (Espasa-Calpe, Madrid, 2001). La editorial Páginas de Espuma ha editado este año un nuevo libro suyo: Alumbramiento.
 
Comparemos estas consideraciones con algunas vertidas por Julio Cortázar sobre el mismo tema:

“.... el fotógrafo o el cuentista se ven precisados a escoger y limitar una imagen o un acaecimiento que sean significativos, que no solamente valgan por sí mismos sino que sean capaces de actuar en el espectador o en el lector como una especie de apertura, de fermento que proyecta la inteligencia y la sensibilidad hacia algo que va mucho más allá de la anécdota visual o literaria contenidas en la foto o en el cuento. Un escritor argentino, muy amigo del boxeo, me decía que en ese combate que se entabla entre un texto apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knockout. Es cierto, en la medida en que la novela acumula progresivamente sus efectos en el lector, mientras que un buen cuento es incisivo, mordiente, sin cuartel desde las primeras frases. No se entienda esto demasiado literalmente, porque el buen cuentista es un boxeador muy astuto, y muchos de sus golpes iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando ya las resistencias más sólidas del adversario. Tomen ustedes cualquier gran cuento que prefieran y analicen su primera página. Me sorprendería que encontraran elementos gratuitos, meramente decorativos. El cuentista sabe que no puede proceder acumulativamente, que no tiene por aliado al tiempo; su único recurso es trabajar en profundidad, verticalmente, sea hacia arriba o hacia abajo del espacio literario. Y esto, que así expresado parece una metáfora, expresa sin embargo lo esencial del método. El tiempo del cuento y el espacio del cuento tienen que estar como condensados, sometidos a una alta presión espiritual y formal para provocar esa "apertura" a que me refería antes.”
 
 

Lo que hay que saber

Para tener en cuenta

Ejercicios prácticos

Nos dicen los grandes

Lecturas recomendadas

Clases anteriores

Clase 2

Perfil biográfico
de Alejandra Laurencich



Volver al sitio Espacio Avon


 
Espacio Avon - Martín Rodriguez 4013, Victoria - 0810 777 3863 (costo de llamada local)